domingo, 14 de marzo de 2021

CUARTA CONTINUIDAD DE LA CARROBIOGRAFÍA

 De vez en cuando se le ahuma el pescado

 

    De naturaleza desobediente, era un biberón que nació contento, “soy hermano de la espuma de las garzas de las rosas y del sol”…creo que también, sabiendo que el diablo tiene cara de mártir colándose en la fila para comerse los frijoles de primero en el circo sin pan con su dulce y tierna mirada de zopilote, creyendo que su astucia es ahorro y el pueblo mercadería en su apetito desmedido por la Gloria o la Norma, maistro cuando habla y alumno cuando piensa. 


    Con humores del periosto porque no hay peor tormento que un libro mal cuidado oliendo a humo y, crecido en el territorio ocupado de El Sauce, zonas 1 y 2 de la ciudad de la pena capital, al que el alcalde Paquito Montenegro Sierra que tenía alzheimer –que no podía distinguir un tacuatzín de un palo jiote aceptado por el silencio de los cadáveres porque donde hay cecina y dinero hay hueveo-, le mandó a talar todos los árboles ancestrales de la alameda de sauces que eran los que dieron origen al nombre del barrio, ay por 1960, porque andaba buscanso dónde estaba enterrada su madre, pues en los países desarrollados también crece el monte, dado que la importancia crucial del guaro es que llegue lo más rápido a la vejiga convertido en bish para que no se chingue el hígado y el páncreas no apedreye, sabiendo que todos los males del mundo se deben a los que no chupan porque el 27 de junio del 54 la cia cambió al gobierno y, para que dure en su fumada se necesita que alguien meta las manos en la mierda, que es como ponerle un octavo de guaro a un bolo y sólo dejar que lo mire y, sus preferencias son el mondongo a la chingadera, el sucutz, la pechuga de ángel a la tucupí, las sobrinas, el zope, el revoltijo, el kashul y, como dijo Paul Barrios Duque “si la vida no resulta la fiesta que esperabas, nunca pares de bailar,” si los diuréticos te sacan hasta el agua que no te has tomado exprimiendo a las células en el exceso de pensamiento mágico pendejo, cuando ningún juez sesenta mil putas puede penalizar las ideas sin mirar la lucha del otro lado de la ventana, con pasión gitana y sangre española cuando estoy contigo a solas y el mundo en una caracola, si el silencio es el ruido más fuerte directo a la yugular aceptado por el silencio de modo que la escultura sale si la piedra se deja y, se cuelgan los jamones para que no crean que se es judío, siendo el caballo que se sacrifica para proteger las piezas más importantes con la impresición de algo no deseado.

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