sábado, 19 de julio de 2025

Los mismos asesinos pero con empaque diferente, algo único en medio de la semejanza PARTE UNO. 276

monorote.com es un sitio gratuito donde cuento historias reales pero de manera diferente y un comentario suyo me daría oportunidad para seguir


LOS TEMPLARIOS

Los mismos asesinos pero con empaque diferente, 

algo único en medio de la semejanza


PARTE UNO


“Las noticias se dicen como son, no como quieren que se digan”

Andrés Oppenheimer


“Marahile dicto”

maravilloso de contar


Historia sacada de los pliegos entre una botella encontrada en pleamar.

Arremangada aquí en esta epístola,

con la estridencia del sonido ataca el equilibrio con entusiasmo desenfrenado que no permite ver que son los mismos hijos de la gran puta, ladrones, saqueadores, violadores, quedándose con la tierra de los campesinos y que fueron de los saqueadores de los tesoros de Jerusalén-Yerushalayim.

Sexo y culpa.

La cosa no es como la pinta Hollywood.

Eso está muy lejos de los escaparates.

“Bienvenido a la jungla, vas a morir.”

Ya una tipa con su dura indiferencia, administradora de puertas adentro y que no cataba nada, conocida como Elena -una diabólica sonriente, vulpina, que no proyectaba sombras, plagada de consunción, con menos gracia que belleza, sin prendas morales bajo el fustán y con su voz cristalina, de labios carminosos, bocio disimulado, músculos nasales contraídos como oliendo lo desagradable, deshecha de carnes sin disimular los estragos del tiempo, se cubría la caspa de los hombros con su mantón de Manila pues no usaba Head&Shoulders y siempre llena de benjumea, con los alvéolos llenos de paroxismo y mirada fantasmal.- El aliento a ajo la hacía temblar. Roncaba. La iglesia la nombró santa, -pues aseguraban que era arrebatadoramente atractiva, de póstuma belleza, diabólicamente dulce,- aunque había saqueado los lugares santos de Jerusalén. 

Encontró unos pedazos de madera podrida y dispuso que eran de la cruz que cargó a memeches el meritito Colocho y mandó varias piezas a otras iglesias donde les rinden culto. También encontró un pedazo de chicharrón petrificado y dispuso que era el prepucio santo de Jesús, el que se encuentra en una cripta y es adorado. Halló unas uñas de algún torturado y decretó que eran las de Pedro y ahí se hincan ante ellas en el Vaticano.

Lecciones de ironía sobre lo grotesco.

Dice lo que piensa y hace lo que dice con una sorda ceguera con tisis de la fantasía para complicar el argumento que la fustigaba sin piedad.

La religión hace muy buenas migas con la política.

Hacía que los penitentes vapulearan su carne para reducirlos a la obediencia del espíritu. También a los manirrotos. Verdaderas trampas cubiertas de ramas triunfando en su reverencia pues dominaba la angustia a su alrededor.

Ante el mundo sonriendo y su corazón sufriendo.

Cuando reina la risa, hace que se baile a su ritmo.

Ahogando cualquier sentimiento de compasión, Elena de Constantinopla, nombrada Santa Elena por la iglesia -aC 246-330 dC- madre del tirano emperador Constantino el Grande, -que era chaparrito,su cara no era buena, era cruel y sensual,- y que destruyó el imperio romano y, para complacer su megalomanía y su ego crecido, trasladó la capital a Constantinopla, hoy Estambul -haciendo honores a su nombre,- para sellarlo en la historia y, mandó a mami a saquear Tierra Santa y para promover el cristianismo primitivo en el Imperio romano. Cuando viajó a Jerusalén en el año 326 dC, ya era una figura poderosa, respaldada por el apoyo de su hijo, quien había legalizado el cristianismo con el Edicto de Milán en 313. Durante su peregrinación, mandó excavar lugares santos para saquearlos, incluyendo el lugar donde según ella fue crucificado Jesús, el Gólgota. Se atribuyó el descubrimiento de la Vera Cruz, es decir, la cruz en la que fue crucificado Cristo, junto con las cruces de los ladrones Dimas y Gestas, cuando el primero le dijo: -no te arrimes porque apestas y el otro le contestó: -si apesto ¿por qué te arrimas?

Se les volteó la cosmología.

El bien no hace ruido y el ruido hace mal.



“Las coincidencias no existen”

Sigmund Freud


Con obstinación impertinente y celo retrospectivo mandó construir varias iglesias, entre ellas la Basílica del Santo Sepulcro, uno de los sitios más sagrados del cristianismo, donde ella inventó que había sido enterrado Jesús, sólo que 300 años después y no existió ahí ninguna cripta y así siguió engañando a todos. Todas las reliquias robadas se las llevó a Constantinopla y Roma como botín de guerra sin escatimar esfuerzo.

Ni la esperanza podía suavizarla. 

Lo hizo por lo fino y lo admitió por lo basto con sus neuronas retorcidas.

Exigió que la llevaran a Belén la ciudad donde trescientos años antes había nacido el Nazareno y, le dijeron que no existía ese lugar en toda la región, ella les indicó de acuerdo a la Escritura donde quedaba y al llegar, era un lugar desértico, así que dijo, si aquí dice que existe, entonces empiécen a construirla porque no puedo hacer quedar mal a mi hijo.

Casi se me para el marcapasos.

No se saciaba con nada porque no tenía llenadera.

No perdía ripio.

Siempre le apuntó al órdago.

La equidad en los cielos casi iba rozando la ridiculez.

Todo lo que quería por fuera, lo conseguía por dentro, para darle realidad a sus retorcidos pensamientos.

Sus vicios tenían sus depravaciones.

Todo un ladronicidio con celo desplegado capaz de arruinar la renta teniendo buena despachadera, pues no había nacido para la vida contemplativa por su temperamento soñador con iniciativas varoniles. Sus necesidades ascendían en proporciones aterradoras. Su hijo era su puño de lágrimas.

Su corazón estaba formado de pasta celestial con mirada alta, aficionada a que le cayeran laudatorios, pues le ponía punto hasta las emes, siempre noqueando el pugilato espiritual. Una doña sui generis en desideratum.

Sus puertas estaban herméticamente abiertas.

No se le asocian las zahúrdas.


“La risa mata el miedo, y sin miedo no puede haber fe. 

Aquél que no teme al Demonio no necesita más de Dios”

El hombre de la Rosa


Jerusalén fue saqueada en múltiples ocasiones a lo largo de su historia, por los romanos en el año 70 dC bajo Tito, destruyendo el Segundo Templo. Por los persas en 614, durante la guerra contra el Imperio Bizantino. Por los cruzados en 1099, durante la Primera Cruzada.



"¡Castiga a los vástagos de la bruja! 

y danos fuerzas para desgarrar su carne impía!"

Frase templaria


Cementerio de ilusiones. entierro de esperanzas.

Silenciosamente fantasmal nada dulce y sí muy ácido, Hugo de Payns parido a horcajadas en el castillo de Payns, cerca de Troyes, Francia un 9 de febrero de 1070 a las 23:47 horas y, pasó a formar parte del mundo de los acostados en el Reino de Jerusalén 24 de mayo de 1136, siendo el fundador y primer maestro de los Caballeros templarios y uno de los primeros nueve caballeros que querían pasar sus cuerpos  por donde había pasado el de él. Era de metro y medio horizontal y metro y medio vertical, tez color riñón, con cara de gnomo con fiebre, sus ojos delataban la sazón de su alma a pesar de ser cascorvo. Vendía filtros de amor sensuales rellenos de serotonina en gel, por las calles del castillo vistiendo con prendas raídas. Dotado de todas las agudezas del traficante con triquiñuelas heredadas de los gobiernos y la iglesia, caídos afanosamente del cielo para aquel bíblico rebaño, para aquella mies apretada. Era un pescado pasado de marea. Se había sacudido lo pío creyéndose omnímodo. Su grupo eran puros espartanos imparables que siempre iban tirando pues no estaba el tiempo para hilar delgado, pero con su biografía mercantil aumentando volúmen. Había reventado de gusto.

Acaban de sonar las dos am. ¡Diablos!


Non nobis domine non nobis sed domine tuo da gloriam 

No a nosotros , Señor, no a nosotros, sino a Tu nombre, da la gloria

Lema templario


Con el paisaje lleno de melancolía llorona, la orden fue fundada de 1118 a 1119 por nueve franceses liderados por Hugo de Payns con el horrible atavío de su maléfico oficio,- con su demencia ocasional y criminal por naturaleza que perdió la fuerza porque una sexoservidora le cortó la coleta para ponérsela en la tangente y tener suerte con melancolía demencial y, siempre acosado de duermevelas,- tras la primera cruzada. Su propósito original era proteger las vidas de los cristianos que peregrinaban a Jerusalén tras su conquista principalmente desde la ciudad portuaria de Jaffa, -donde atacaron con bullicio de colmena,- por una no modesta coima por pasaporte. Pero su ídolo al que adoraban era baphomet que ya estaba incluido inicialmente en los pliegos.

Con pequeñas tragedias domésticas entre los amores furtivos, les escocía el pentagrama.

Mareaban al mismísimo Cristo.

Por más que se laven el palmito siguen siendo lo mismo.

¡Jolines!

Fueron una anomalía en el espacio-tiempo.

Bien lo decía Stanislas Boufflers: “El olvido es una segunda muerte a la que temen los espíritus más que a la primera.”

¡Los hombres son más tolerantes, benditos ellos!

En tono más áspero.

Como siempre se moja sobre lo llovido, o algo así, oficialmente conocidos como la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo y del Templo de Salomón, fueron una orden militar católica medieval para supuestamente proteger a los peregrinos cristianos en Tierra Santa tras la Primera Cruzada, previo suculento pago. Se les considera la élite de las fuerzas militares cruzadas y la piedra angular del castillo en la presencia cristiana en Oriente Medio, una roca dura de raspar. 

Era un gigantesco camaleón que se arropaba como más le convenía con todo el entusiasmo financiero posible de ese entonces.

Una apestosa corriente arrolladora.

El alef y el bet.

Diógenes caminando entre ellos habría salido más que decepcionado con un recital de ansiedad.



“Cuando se trata de dinero todos son de la misma religión”

William Shakespeare


Así cuidaban el fortín en un nivel distinto de existencia.

Pero hasta los psicópatas son vulnerables a sus deseos.

Encerrados en los castillos sudando hediondos humores manando testosterona, los mantenían apartados para que al hacer las emboscadas se desquitaran con todo aquello que tuviera faldas aunque fueran faldas escoceses.


“Era el mejor y peor tiempo”

Charles Dickens


¿Sabe alguien realmente qué hora es?

https://www.youtube.com/watch?v=9FzCWLOHUes


Ni eran caballeros, ni eran templarios, sino unos violentos y verdaderos depredadores.

En un mundo de opciones escogieron estos decibeles.

En su vida disparatadamente irregular llegaron a ser muy poderosos, controlaron tierras y castillos en Levante y por toda Europa. Acusados con toda veracidad de herejía, corrupción y de llevar a cabo prácticas sexuales prohibidas entre ellos mismos, la orden fue atacada por el rey francés Felipe IV -que reinó de 1285 a 1314,- un viernes 13 de octubre de 1307 y, después fue desmantelada oficialmente por el papa Clemente V en 1312 que sirvió de 1305 a 1314 con emociones poco alteradas.

Con trastornos narcisistas de la personalidad en este galimatías, Balduino II, -experto en hablar mucho sin decir nada,- el rey del reino de Jerusalén, que gobernó de 1118 a 1131, entregó a esos depredadores su palacio, la antigua mezquita de Aqsa en el Templo del Monte de Jerusalén, para que lo usaran de sede. El edificio era El templo de Salomón, por lo que a la hermandad pronto se la empezó a llamar la Orden de los Caballeros del Templo de Salomón, o simplemente templarios. Sólo eso faltaba. Nada menos.


Entre más oscuro esté el cielo, más cerca está el amanecer


“Si no creyera en la locura de la garganta del sinsontle,” y ya doy por sentado que pasará, así que de aquí parte la inspiración de esta historia, pues,

¡ZAZ! de repente escucho Miserere mei, Deus de Allegri con etérea belleza y bellos sonidos misteriosos con dos coros que alternan frases que se unen resueltamente. Ideal para los momentos espirituales y de devoción antes de las cruzadas, en un canto sacro que evoca el ambiente monástico. Me sirve de introducción a las escenas de fervor religioso y preparación.

https://www.youtube.com/watch?v=H3v9unphfi0


Y por si fuera mucho, cae a continuación O fortuna de Carmina Burana conducida por Andrei Rieu, que es una barbaridad. Perfecta para representar la furia del destino, las batallas y el auge del poder templario. Batallas, ascenso templario con dramatismo épico.

https://www.youtube.com/watch?v=EJC-_j3SnXk&list=RDEJC-_j3SnXk&start_radio=1


De complemento, Samuel Barber con Adagio for Strings con la instrumentación de la orquesta filarmónica de Viena dirigida por Gustavo Dudamel. Perfecta para los momentos de traición, juicio y caída. Emocionalmente devastador y solemne en el juicio, traición, caída y ejecución de Jacques de Molay.

https://www.youtube.com/results?search_query=barber+adagio+for+strings


Concluyendo con Dead can Dance de Aion. Una fusión moderna con tintes medievales, ideal en la ambientación de las escenas de rituales, ceremonias y transiciones temporales para los momentos de traición, juicio y caída. Emocionalmente devastador y solemne.

https://www.youtube.com/results?search_query=Dead+can+dance


No puedo pedir más.

La historia de los templarios, con su carga de misterio, fervor religioso, cruzadas, traición y tragedia, se acompaña de música que evoque tanto la espiritualidad medieval como la épica y el drama.  Música sacra intensa y mística, que evoca la devoción de los templarios.



“Se les quebró el hueso del pescuezo oliendo a queso”


No fueron más que los Wabanaki o Gente de la Primera Luz o Gente del Amanecer.

Fueron una orden militar cristiana fundada en el siglo XII en Jerusalén que acumuló riquezas por cantidades demenciales y poder, lo que los llevó a su caída. Algunas de las acciones y prácticas que hacían y que son malas se incluyen y están ampliamente detalladas en los registros históricos:

-acumulación de riquezas, poder y propiedades a través de donaciones, robo, conquistas y actividades financieras ilícitas. Su riqueza y poder les permitieron establecer una red de castillos y fortalezas en toda Europa y el Medio Oriente. Desarrollaron un sistema financiero sofisticado, incluyendo la emisión de letras de cambio y la gestión de depósitos. Algunas de sus prácticas financieras fueron vistas con recelo por la Iglesia y los gobernantes seculares que sentían perder el control. Tenían rituales y prácticas secretas, lo que generó acusaciones de herejía. Tenían creencias y prácticas esotéricas y conflictos con la Iglesia Católica y los gobernantes seculares, quienes veían su poder y riqueza como una amenaza. En 1307, el rey Felipe IV de Francia ordenó arrestar y ejecutar a muchos acusándolos de herejía y otros crímenes, como relaciones sexuales sin homofobia, blasfemia, incluyendo la adoración de ídolos y la negación de Cristo.

Es importante tener en cuenta que la historia de los Templarios es compleja y controvertida.


Bien sabían que lo único que cae del cielo es la lluvia


Como los días valen por el precio que cada uno le ponga y con vientos engañosos con el mínimo de fanfarria y, como los lugareños las consideraban lugares seguros, las comunidades y los conventos templarios se convirtieron en depósitos de dinero, joyas y documentos importantes. La orden tenía sus propias reservas de dinero en efectivo, que, ya desde 1130, se aprovecharon como préstamos con intereses voraces. Los templarios llegaron incluso a permitir a la gente depositar el dinero en un convento y, siempre y cuando pudieran presentar la carta adecuada, a transferirlo y retirar el dinero equivalente de otro convento diferente. Otro de sus servicios bancarios primitivos consistía en que la gente podía tener lo que hoy en día se llama una cuenta corriente con los templarios, en la que pagaban depósitos regularmente y acordaban con los templarios el pago, de parte del titular, de una suma fija a quienquiera que nombrara el titular. Para el siglo XIII, los templarios se habían convertido en unos banqueros lo suficientemente competentes y de confianza como para que los reyes de Francia y otros nobles mantuvieran su tesorería con la orden. Los reyes y los nobles que partían a las Cruzadas a la Tierra Santa, para poder pagar a sus ejércitos en el momento y suministrar provisiones, a menudo adelantaban grandes sumas de dinero en efectivo a los templarios para poder retirarlas una vez llegados a Levante. Los templarios incluso prestaban dinero a los gobernantes y así se convirtieron en un elemento importante de la estructura económica cada vez más sofisticada de la Europa medieval. Dentro de la orden había dos rangos, los caballeros y sargentos, y en el segundo rango estaban incluidos los seglares y el personal civil. La mayoría de reclutas pertenecía al segundo rango. De hecho, el número de caballeros dentro de la orden era sorprendentemente pequeño. En un momento no hubo más de unos pocos cientos de monjes templarios, aunque en periodos de guerras intensas puede que el número ascendiera hasta los 500. Estos caballeros habrían estado superados por mucho por los demás soldados que usaba la orden, como la infantería los sargentos o reclutas de tierras vasallas y los mercenarios especialmente arqueros, así como escuderos, porteadores y demás personas no combatientes. Entre los demás miembros de la orden se contaban los sacerdotes, los artesanos, los peones, los sirvientes e incluso algunas mujeres miembros de conventos afiliados caían como esperma de ballena.



“No me gusta comprar un cerdo en un saco, sin antes verlo.

Arthur Harker


La orden estaba dirigida por el Gran Maestre, -con grotesco mohín,- que estaba en la cima de una pirámide de poder. Los conventos se agrupaban en regiones geográficas conocidas como prioratos. En las zonas turbulentas como el Levante, había muchos conventos en castillos mientras que en otras partes se establecían para controlar las áreas en manos de la orden. Cada convento estaba regido por un preceptor o comandante, que respondía al jefe del priorato en el que se encontraba el convento. Las cartas, los documentos y las noticias viajaban de un convento a otro, todos con el sello de la orden normalmente dos caballeros en un solo caballo,  para fomentar cierta unidad entre las distintas ramas distantes. Los conventos normalmente enviaban un tercio de sus ingresos a la sede de la orden. El Gran Maestre vivía en la sede de Jerusalén, y después en Acre a partir de 1191 y en Chipre desde 1291. El Gran Maestre tenía el apoyo de otros oficiales de altos cargos como el Gran Comandante y el Mariscal junto con otros funcionarios de menor importancia encargados de suministros como la ropa, pues todos eran ramas de ese nudoso tronco desmejorado de su deforme tallo. De vez en cuando se celebraban encuentros de los representantes de toda la orden y parece que también de las secciones provinciales, pero parece que los conventos locales disfrutaban de una gran autonomía, y solo se llegaron a castigar las faltas graves. Así sucedió, por ejemplo, con la trayectoria de Roger de Flor, hijo de un halconero del emperador Federico II, que ingresó en la Orden y fue expulsado de ella tras ser acusado de apoderarse de algunos bienes durante la caída de Acre, cuando la población de esta ciudad huía de los conquistadores musulmanes. Después se dedicó a la piratería y llegó a dirigir las huestes de los almogávares, mercenarios reclutados en la Corona de Aragón. Al final, el emperador bizantino Miguel IX hizo que lo asesinaran, preocupado por la ambición creciente de aquel antiguo templario.

CONTINUARÁ

sergiodeleonlopez


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