sábado, 5 de junio de 2021

AL PREGONERO. 17

 No hay que dedicarle tiempo a pensar las cosas antes de hacerlas

 

        al Pregonero ajeno a los amores crísticos en La Unión Cantinil en el imperialismo inverso, con su espectro de locura freudiana, le sudaba hasta el alma aunque no distinguía una opera de una olla tamalera, agarrado de un tablón a la deriva dejándose arrastrar por la corriente sin saber a dónde llegar, pues todos tienen un escondido en el armario y no te acompañan en tus sentimiento, moralmente entumecido abrazando en su hoguera la doctrina de la carne de los bandos de la Muni, se paraba sin alegato de fiscal en los lugares donde podía aglomerarse la gente blanca de espanto y brillante de placer atrayendo como la mierda a las moscas iniciando desde la Calle de las Túnchez y, su tamborilero que le acompañaba hacía sonar su redoblante y a veces un corneta joreto de la Guardia de Honor vendido y abandonado por sus jefes de tugurio pero con su fámula entre la maleta, que tocaba Diana para llamar a los sin oficio, y acto seguido desenrrollaba el bando y daba los anuncios después de haber ingerido en su vaso de herradura medio octavo de Volcán y si oye algo no es porque lo esté diciendo: 

“Buenes días, querida paisana y amigues míes, 

si no han desayunado aunque seya hártense tortilles.

Es que dice la señora Alcaldo quesofresco para no hacer los trabajos

que carajo en la plaza de Santa María, aunque no quería,

que no vaver drenajes porque no se zampó el brebaje.”

“Comerciantes del Rastro, muy guen día, aunque seya chupen rabadilla, 

porque pistos no habrán porque se los llevó el alcaraván.


¡Mis ricos panes
lleven, gavilanes;
vamos chulitiyas,
 a mis rosquiyas!”


Aquí yace el Juan que con un fósforo encendido un día fue a  ver si había gas y estaba ahí en contra de su voluntad.

 

Etre egare

Si sentís calores y

te bajan sudores,

no es eque te falte criterio,

lo que pasa es que ya te pegó

el climaterio.

 

Si le arde el culo debe dar gracias a Dios de que todavía lo tiene

 

        “En cumplimiento de lo mandado por dicho señor Alcalde Mayor por voz de Felipo Jocotes, indio ladino, que hizo oficio de pregonero, publiqué dicho bando a son de caja y clarín en la plaza pública de este referido pueblo y por sus calles acostumbradas, y hecha esta diligencia fijé dicha copia en parte que de todos sea vista y para que conste lo siento por diligencia en el nombre del padre, de la hija y la nana que está rebuenacomuníquese y cúmplase

 

Como ya no había vagina,

me monté a una gallina

y fue como estar en medio del aguacero

aplaudiendo del miedo con el trasero.

Ay boquiabierta, ¿qué te sorprende?

si echando a perder se aprende.


sergiodeleonlopez

No hay comentarios.:

Publicar un comentario