jueves, 21 de septiembre de 2017

EL SÍNDROME DE LA CONCHA 2

EL SÍNDROME DE LA CONCHA Copyright 2017Top of Form
SEGUNDA PARTE

La hermana Concha Estévez padecía del síndrome de megalomanía (gr.syndromé, “concurso”) que es un grupo significativo de síntomas y signos que le ocurrían simultáneamente en tiempo y forma, y con variadas causas o etiología, que por sus propias características poseían cierta identidad.
Con su delirio de grandeza propio de la psicosis, salida de la nada, ubicó su puesto de venta en el mayor Supermercado de la República en los años 50´s con canastos de verdura. Por sus dotes de liderazgo secular, rápidamente se hizo escuchar en todo el Mercado Central y fue nombrada su lidereza.
Siempre fue una personas con un concepto elevado de sí misma, narcisista, con un comportamiento que rozaba los delirios de grandeza y la omnipotencia. Aunque en el espejo la realidad era otra, su aplomo le sirvió en muchas ocasiones para abrir las puertas de la complacencia social sobre todo en los círculos de poder. Su megalomanía estaba asociada al poder.
Su forma de ser estaba influída por un concepto grandioso de sí misma, una autoestima alta que le llevó a sesgar, alterar o filtrar la realidad. En general, estaba satisfecha con su forma de ser.
Cuando en un momento de su vida y durante al menos un mes, se vio inmersa en su delirio, se vio alguien única, grandiosa y bella. Dentro de ese delirio, tuvo un corte abrupto con la realidad objetiva. Su visión de sí misma y de la realidad era la única posible. La inflexibilidad para reconocer otro tipo de realidad, fue muy marcada.
Creía que tenía una capacidad mayor de la que realmente tenía y eso hacía que pudiera llegar con facilidad a los altos puestos de poder o de más influencia. Socialmente estaba bien vista y valorada, pero no era empática, sino "mengalómana" chistosona, jocosona de hablar recio para llamar la atención, con sus 2 trenzonas con cintas típicas y llena de chachales y joyas de oro y plata.
Sin embargo, aunque mostraba mucho aplomo y seguridad en sí misma, era una individua con muchas carencias y con un sentimiento de inferioridad o vacío desde los primeros vínculos con los padres de muy poca afectividad positiva. Los padres, nunca estuvieron presentes, ni fueron capaces de darse cuenta de las necesidades de la niña, que tenía que mostrar una imagen de sí misma grandiosa para que el padre la viera y se fijara en ella.
Su megalomanía estaba asociada tanto al complejo de superioridad como al de inferioridad, como todo personaje con TAB. Pasaba de un estado de exaltación a sentirse humillada, avergonzada. Florece esa parte escondida que coincide con la baja autoestima o inferioridad.
Convivía en las 2 personalidades, en una dicotomía, que era su trastorno. Padecía de TAB, Trastorno Afectivo Bipolar o locura circular, fronteriza, locura de doble forma ciclotimia, y la forma más grave la vesania typica circularis.
Como siempre te he contado Rocinante amigo, en el bendito barrio del Sauce, se desarrolla un "Agujero de Gusano", en el tiempo y el espacio, el cual abduce a las personas, que de seguro aparecerán en otro lugar y dimensión, pues la hermana Concha Estévez caminando por la Callota desapareció una mañana que se dirigía a su trabajo en el Mercado Central, y nunca más fue vista, ni oída.
Como me lo contaron te lo cuento, pues todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.

¿Cómo la ves disdiay poray? Copyright 2017Top of Form

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