martes, 15 de junio de 2021

RATA BLANCA. 25 de la carrobiografía

 Para las mujeres sólo hay dos edades: la de casarse, y la de las quedadas, solteras eternas

        al carnicero zacapaneco colorado de barba blanca, Rata Blanca don Gustavo Metzger que roncaba en alemán con su bigotillo de traidor o asesino hipócrita de películas de los años 20´s y, que andaba con su cuchillo en la cintura por aquello de los tamarindazos, al que por sus vasos capilares le corría sangre alemana porque su abuelo se comió al misionero alemán mandado por Hitler para la indoctrinación del oriente, el que exprimía el vaso para sacarle hasta la última gota de guaro, marido de turno de doña Pancha Saraguate que era guanaca negra murusha igual que sus hermanas la Josefa, la Pancha y sus hijas la Mica, hermana de la Mona, llamada la Martina, mulatas de amor, parecidas a la Aunt Jemima, amancebada con Martín Ciudad Real que con engañación decía ser gerente del Banco del Agro cuando en realidad era gerente de servicios domésticos pues bien sabía que la patria del banquero es el dinero y, todos formaban parte de la familia Saraguate y no dejaban de graznar. Su línea descendiente provenía de Jamaica desde donde sus ancestros allegaron de Ghana y de ahí a El Salvador y luego a Izabal. Se casaron viejos en un amor sin sosiego de conveniencia aunque ya no les alumbraba la lámpara sin un instante de felicidad, desfilando el cortejo fúnebre con marimba con rodos en vivo y, con incienso y mirra y pino poshoroco regado por toda la Calle de la Floresta y desde la Catedral, haciendo paradas en las esquinas para cantar el Perdón de la Maciste y rociar agua de chilca, la Saraguate vestida de blanco con velo a pesar de que ya era cuete requetecontraquemado. Rata Blanca haciendo ruidos con la nariz como echabando mocos, la abuela Toy lo maltrató y lo hizo pasarse del otro lado de la calle y dejó de hacerlo en la fuga de las ratas. Una noche de tantas dos esforzados hermanos, Fernando y Héctor, cansados de los gritos sicalípticos de doña Pancha Saraguate mientras se apareaba y que cubrían varias cuadras a la redonda expandiendo el eco hasta los confines del valle, fabricaron con precisión matemática y física cuántica una catapulta y el techo de lámina del lar fue sacudido con piedras de a 4.5 libras ayudados por los vientos alisios de norte que soplaban hacia el este franco y, ahuevado y pegando de gritos de plañidera de San Jorge La Laguna le decía a doña Panchíbida que se cortó un débido con el cuchibido del carnicebido:


         !ALEVANTATE PANCHA QUE NOS ESTÁN MATANDO!  Y todo funciona bien hasta que se descompone.

 

El poder es relativo, efímero, sujeto a reglas complicadas

 

El Payaso Incógnito (MFdLP) padre del carrobiografiado les dedicó la inmortal canción Saraguatitud con música compuesta por Paco Pérez, la cual se fusiló posteriormente en Luna de Xelajú: 

 

“Saraguate del Chol

con tu piel de charol

alma ya no la veas,

se te fue la Josefa y

no volverá más.”
"Saraguatidad"
(Bolero Andante Molto Vivace en Sí Bemol Mayor, Mediano y Menor). Por Payaso Incógnito

“Pancha, Pancha Saraguate,
cara de aguacate
ataque te dé.

Rata, rata Ratablanca,
te vas con tus tujas
para no volver.

Saraguate,
le pegaste al pobre café,
lo sacaste a la calle
limosnero se fue.

Saraguate,
Ratablanca pronto volverá
y entonces mañana
le vuelves a pegar.

Si café ya se fue con sus tujas
y la Pancha se queda con hambre,
la Mica corriendo lo llama
y otra vez le vuelven a pegar.
Saraguate,
le pegaste al cobre café, etc. etc. –

 

 Fin.” (Garantizados los derechos de barajo)


sergiodeleonlopez

 

1 comentario:

  1. Fueron de las familias más pintorescas del territorio ocupado del Sauce, eran realmente un show diario

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