domingo, 9 de julio de 2017

El Chamarra

HISTORIAS DE PERSONAJE RIALES QUE NO SABÍAS QUE EXISTIERON, DE LA AMANCEBACIÓN DE LOS AMANSABURROS Copyright 2017
EL CHAMARRASector de la Colonia libre El Limón, zona 18. 
                                                       Al terminar temprano su labor de "entriegas" a los                                                                        periodístas repartidores de los diarios matutinos, el Orlando                                                        Randolfo se zampa pantaloneta y tenis y se va a carreriar                                                          en las altas cumbres de su zona, por lo que desarrolló gran                                                        capacidad física y resistencia.
Así fue como a través del Cuto, corredor del Internacional Equipo “La Sub-60”, pa´ menores de 60 años, fue invitado a correr los 21K de Cobán.
Se zampó con todo y mujer en el micro del equipo y viajó a la ciudad de don Carlito Number Five. 
En la pensión de la sub, se le consiguió un cuarto para la relación marital que le dicen, y el resto tuvo que durmir apachurrados por la falta de un cuarto.
Al día siguiente corrió como nunca, a pesar de que estuvo machucando a la gallina múltiples veces.
De regreso a la capirucha, hizo detenerse al Canche, conductor del Micro, en la 3ª Calle Oriente de Cobán, habiéndole hablado al oído misteriosamente, y todos pensaban que le apretaba la tripa y que tendría que buscar un árbol urgentemente. Y se apió junto con la mujer con 2 paquetes cada uno, bajo el brazo. Al regresar después de haber caminado como 5 cuadras ida y vuelta, a requerimiento del Lobito, entrenador de la Sub, le dijo: “es que teníamos que devolver las chamarras que nos prestaron”, y de allí derivó su nuevo apelativo.
Al año siguiente, también fue invitado, y de nuevo llevó a la mujer gorda y con un muchachito de 2 años en brazos, por lo que nuevamente el Lobito le dijo: “usté Chamarra, el año pasado dejó en el horno al patojito, pero cómo está de grandote”, desconociendo que ésta sí era la verdadera mujer, y la que había llevado el año anterior era la cashpiana.
El lío, palabrotas y los cachimbazos de la mujer fueron de pronóstico reservado, que pa´ que te cuento. De allí en adelante Chamarra viaja con la vieja, acompañado ya de 6 patojitos que cómo chingan, Chamarrón, Chamarrita, Sabanita, Sobrefunda, Almohadón y Cojincito, y no lo dejan ni a sol, ni a sombra, "saber por qué".

¿Cómo la ves disdiay? Copyright 2017

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